Archive for the ‘Biotecnologia’ Category

Ratón creado a partir de células de la piel

La leí el otro día en el mundo, y en wired y desde me ha dejado profundamente impresionado. Unos investigadores chinos han descrito en Nature como han cogido células de la piel de ratones y las han reprogramado para convertirlas en células pluripotentes, células madre. Para ver “como de pluripotentes” son, las han inyectado en unos blastocitos. Estas células embrionarias estaban preparadas para tener dos copias de cromosomas, por si mismas nunca podrían desarrollar un ratón, pero si proporcionar la placenta y el entorno adecuado para que las células reprogramadas puedan crear un nuevo embrión. Una vez inyectadas las células reprogramadas en los blastocitos, se han colocado en el útero de una ratona, y como resultado han obtenido 31 ratones, 31 ratones creados de células de la piel.

Con estos resutlados, intentan demostrar que cualquier célula puede convertirse en una célula madre, igual de potente que una célula madre embrionaria. Tras este estudio, surgen nuevas dudas, como si serán igual de pluripontentes otros tipos de células, como las musculares.

Yo desde luego lo tengo claro, con estos resultados se ha dado el primer paso para que las mujeres no nos necesiten para nada 😉 ni siquiera para tener hijos. Por supuesto que tendríamos algunos problemas de variabilidad genética, pero ya se solucionará esto también.

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Hace poco se hacía público que Craig Venter hacía público su genoma. No es el primer genoma personal hecho público, como ya hablamos aquí, ni será el último.

Las iniciativas pública y privada que anunciaron el primer borrador del genoma humano en el año 2000, lo ensamblaron a partir de varias personas. El trabajo de Celera, usó cinco individuos, de los que Venter era uno de ellos.

Ahora Venter hace público su genoma, y si lo comparamos con el de Watson se pueden sacar algunas cosas interesantes. Al ensamblar los primeros borradores, al estar compuestos por muestras de distintas personas, se tendía a eliminar variaciones individuales, en aras de llegar a una secuencia “de consenso”. Mirando el de Watson y el de Venter se sabe que los humanos no compartimos el 99,9% de nuestro genoma sino el 99% Puede parecer poco pero en realidad es una gran diferencia. Estos datos refuerzan la posición de las empresas de genética personal como 23andMe, cada vez las variaciones individuales de nuestro genoma nos van a decir más de nosotros mismos, y lo que es más importante, se lo van a decir a los médicos: medicina personalizada [clink, clink, signos de dólar aparecen sobre los ojos de las farmacéuticas] Por el contrario, tanta variación nos hace pensar que la secuenciación de un individuo va a resultar más cara de lo previsto. Yo por sin embargo sigo convencido de que el futuro dibujado por Gattaca está cada vez más cerca.

Se acaba de hacer pública una solicitud de patente que ha recogido la oficina americana. El Instituto Venter creado y dirigido por Craig Venter, del que ya hemos hablado en este blog, intenta patentar la creación de vida sintética. Desde el año 2000, la gente de Venter está intentando identificar cual es el genoma mínimo con el cual se puede seguir considerando a un organismo como vivo. Básicamente Venter y su equipo (un par de premios nóbel entre ellos) han cogido una bacteria, Mycoplasma genitalium, que es un parásito que se encuentra en el tracto urinario, y a su escueto genoma han empezado a quitarle genes que “no necesitaba” y le han dejado con lo mínimo, unos 381 genes. Han cogido esos genes y se lo han metido a otra bacteria a la que previamente le han retirado su ADN, a la criaturita la han llamado Mycoplasma laboratorium, Syntia para los orgullosos padres. En la patente intentan registrar este “kit básico de vida” estos 381 genes. No queda muy claro si el grupo de Venter, una vez identificados, ha logrado sintetizar químicamente estos genes, pero la gente cree que tienen la capacidad para hacerlo.

Imaginaos que en unos 10 años, a ese kit básico se le añaden algunos genes extras que permiten a bacterias producir energía a partir del sol, o que produce bioetanol… el laboratorio que pretendiera patentar estos nuevos organismos sintéticos, tendrían que licenciarle el “kit” a Mr. Venter.

Es una pena que mis conocimientos sobre patentes sean mínimos (tirando a inexistentes) pero creía que no se podía patentar, al menos en Europa, nada vivo, entendiendo por vivo que tiene la capacidad autónoma de reproducirse.

Aprovecho para recordar que hace ya bastantes años, un grupo de investigadores españoles ya buscaba ese genoma mínimo cuando intentaron secuenciar la bacteria Buchnera, un endosimbionte, y que no fueron los primeros en secuenciarla por muy poco. Además dos de estos investigadores, son amigos mios 😛

El descubridor de la estructura del ADN James D. Watson (junto con Francis Crick) recibió el otro día un pequeño disco duro, como el que podamos tener cualquiera de nosotros ahora sobre nuestra CPU, con una copia de su genoma secuenciado. Se lo entregaron Richard Gibbs, director del Centro de secuenciación del genoma humano, y Johnattan Rothberg, fundador de la compañia 454 Life Sciencies
La secuenciación les ha llevado 2 meses y ha costado un millón de dólares, para ello han utilizado los sistemas de secuenciación que esta compañía, unidad de negocio de la farma Roche, comercializa, y es una paso más hacia la consecución del premio X prize del que ya os hablamos en este blog.

Watson va a hacer público su genoma para que lo utilicen los investigadores, todo menos la zona de la apolipoproteína E, que se sabe que predispone al Alzheimer y de la que prefiere no saber nada. Craig Venter, cuyo ADN fue el que secuenciaron en Celera, sabe sin embargo, que sí tiene este alelo y ya está tomando estatinas, un fármaco que puede retrasar la aparición del Alzheimer.

Y es que la secuenciación es cada vez más barata, y ya empezamos a oír hablar de la genética personal, incluso existen empresas dedicadas a ello, 23andMe que ha sido noticia recientemente porque Google ha invertido en ella. Creo que por ahora podemos estar tranquilos: no es que Google tenga intereses, digamos… genéticos, sino más bien son intereses conyugales, ya que una de las fundadoras de esta empresa se acaba de convertir en la esposa de Sergei Brin (cofundador de Google)

La primera vez que oí hablar de los X Prize fue cuando lanzaron su concurso para ver qué iniciativa privada era capaz de poner a tres personas en el espacio (a 100 Km de la superficie) y repetirlo en un plazo no superior a dos semanas. Estos premios los organiza la fundación del mismo nombre y su finalidad es alentar a iniciativas privadas a afrontar retos científico-tecnológicos que supongan un gran salto adelante con respecto al “estado del arte” actual. Para hacerlo más atractivo, ofrece cuantiosos premios y, sobre todo, muchísima publicidad.

El último concurso, el “Archon X Prize for Genomics” anunciado el pasado 4 de octubre, reta a secuenciar el genoma de 100 individuos, en menos de 10 días, y lo que es más importante, a un coste no superior a $10,000 por individuo. Empezamos a notar las consecuencias del anterior reto, en un unos años, los turistas espaciales tendrán otras alternativas a la Agencia espacial rusa, y no tendrán que irse a la desapacible Baikonur para alcanzar su órbita. Pero con esta nueva competición, si alguno de los tres equipos que se han presentado lo logra, los cambios se van a notar más, las consecuencias van a afectarnos más y más profundamente. Parece muy lejano todavía el futuro que nos cuenta la gran película Gattaca, pese a su inquietantemente verosimilitud, pero algunas cosas que si podríamos ver antes de lo esperado si se abarata y agiliza la secuenciación masiva, es un uso mayor del diagnóstico genético, o los fármacos personalizados (con los que las grandes farmacéuticas se frotan las manos): tras la secuenciación y análisis del genoma del paciente, se le prepara un fármaco especialmente diseñado para él, que sea más efectivo o que tenga unos menores efectos secundarios. Menos deseable, pero igual de factible sería que las compañías de seguros tuvieran nuestros genomas, estudiaran que enfermedades somos más propensos a desarrollar y en función de ello calcularán laprima que nos van a cobrar o incluso decidieran si nos aseguran o no. En verdad se avecinan tiempos divertidos…

Hombres elefante 2

Ya comentamos aquí hace unos meses el desastroso ensayo clínico que tuvo lugar en Londres en el que seis voluntarios reaccionaron violentamente a la droga experimental TGN 1412 basada en anticuerpos y destinada a curar leucemias o esclerosis múltiple. Esta droga funciona activando el sistema inmune… y tanto que lo activó. Meses más tarde los médicos han detectado que algunos de los voluntarios están empezando a desarrollar lupus y cánceres linfáticos producidos por su sistema inmune cabreado.TeGenero, la biotech alemana que desarrolló el tratamiento, ya ha quebrado (era pequeña y el TGN 1412 era su único producto) y no va a pagar grandes indemnizaciones y la empresa que lleva el ensayo clínico, Parexel, que es una gran multinacional americana, tiene mucho dinero… para gastárselo en abogados.

Mientras los científicos se plantean protocolos más prudentes para este tipo de fármacos, seis personas viven pendientes de si desarrollarán enfermedades graves y/o crónicas causadas por el ensayo al que se presentaron voluntarios a cambio de 3000€.

Antibody

El pasado 13 de marzo en el Hospital Northwick Park de Londres, ocho voluntarios, jóvenes y sanos, participaron en la primera fase del ensayo clínico de un prometedor nuevo fármaco. En las dos horas siguientes seis de los voluntarios fueron cayendo uno tras otro, entre fuertes dolores de cabeza, vómitos e inflamaciones. La novia de uno de los afectados lo describió como el hombre elefante, con fortísimas inflamaciones en la cabeza y el cuello. Los dos restantes se encontraban perfectamente, habían recibido un placebo.

La droga en cuestión es el TGN1412, un anticuerpo monoclonal desarrollado por TeGenero y producido por Boehringer Ingelheim. La finalidad de este anticuerpo es la de estimular la activación de las células T. Los linfocitos T, juegan un papel muy importante en el sistema inmune humano, y desarrollan un papel importante en general en enfermedades autoinmunes/inflamatorias, como la leucemia o la artritis reumatoide. Las células T necesitan dos señales para activarse, una de un receptor llamado CD28 y otra de un receptor de otra célula T. El TGN1412 se enlaza con el CD28 y por si mismo es capaz de activar las células T, “saltándose” por así decirlo el mecanismo de seguridad de las céluas T.

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